miércoles, 5 de diciembre de 2018

Cuento de Navidad

CUENTO DE NAVIDAD 2018


 “Brincan y bailan los peces en el río
 por ver al Niño Dios nacido”
 (Villancico)



CARTA A LAS PERSONAS QUE VIVEN CON “PRISA”
Y NO CAEN EN LA CUENTA DE LAS BUENAS NOTICIAS

Sevilla Navidad 2018

Hola, soy Clara y tengo seis años.
Esta Navidad ha estado llena de sorpresas inesperadas. Os cuento.
Como el año pasado puse el Nacimiento en el salón.  El Portal,  los caminos de serrín, las figuritas del belén, un río de papel de plata, que terminaba en un mar de papel de plata.  También peces de colores y en el mar barcos.

Los peces se movían mucho y parecía que querían escaparse al mar. Yo volvía a ordenarlos. Un día los encontré en el mar escondidos entre los barcos y al día siguiente habían desaparecido y también los barcos. ¿Dónde estaban? Volví a hacer más peces y más barcos y ocurrió lo mismo, salieron al mar y desaparecieron.

La gran sorpresa fue la víspera de Navidad. El mar y el río de papel de plata estaban llenos de peces de diferentes formas y colores y los barcos llenos de mensajes. Me acerqué a un pez muy grande con unos dientes enormes y le pregunté, qué hacían en mi Nacimiento.



—Venimos de todos los ríos, mares y océanos del mundo. Yo soy el tiburón. Tus peces de colores nos han anunciado, brincando de alegría, que ha nacido el Niño Dios y venimos a adorarlo. Después volveremos a nuestros ríos, mares y océanos.
—Pero con esos dientes ¿no te acercarás al Niño?
—No tengas miedo, el dentista de los tiburones me ha regalado una funda para no asustar.
El mar cada vez era más grande y el río más ancho.

El Niño Dios nació a las doce de la noche. María sonreía. San José los cuidaba. Los ángeles decían: ¡Gloria!  ¡Paz en la tierra! Los pastores anunciaban: ¡Ha nacido el Salvador! Los peces de todo el mundo, brincaban y bailaban de alegría.

Un barco, que estaba en el mar de papel de plata, atracó al lado del Portal. María,  José y el Niño subieron al barco. Los pastores también. La lavandera, la castañera y la panadera embarcaron en


otros barcos igual que las demás figuritas del Belén. Herodes no pudo navegar, porque no quiso reconocer la buena noticia de Dios hecho Niño.

Al día siguiente de Navidad, mi Nacimiento volvió a la realidad con algunos cambios. La cuna del Niño era ahora un barco de papel. Los barcos anclados en el mar estaban llenos de mensajes de todo el mundo.

Los peces en el río brincaban, con tal fuerza que conseguían darme un beso. Yo saltaba como ellos y les decía: La noticia de la Navidad ha llegado a todo el mundo gracias a vosotros.

Un abrazo Clara


CLARA ABRE ALGUNOS MENSAJES

MENSAJE: Soy Sofía, vivo en Nigeria. Dile al Niño que nos traiga la paz.

MENSAJE: Soy Jeiner, vivo en Perú. Tuve un amigo que me ayudó a estudiar una carrera. Ahora soy yo el que ayudo a otros amigos.

MENSAJE: Soy Claire, vivo en Alemania. Le regalo mis juguetes al Niño.

MENSAJE: Soy Gamaliel, vivo en el Belén de 2018. Dile al Niño, que desaparezcan los muros, que nos separan. Que los caminos sean libres.

MENSAJE: Soy María, vivo en las tierras de Oceanía. La noticia del nacimiento del Niño me la dio el pez naranja de mi pecera.

MENSAJE: Soy Elio, un niño de los países de Oriente. Le regalo al Niño Dios un beso muy grande.

MENSAJE: Me llaman Tina, vivo en un campo de refugiados. Niño Dios, te quiero mucho. Me perdí cuando era una niña muy pequeña. No tengo nombre. Quiero un nombre, una mamá, unos hermanos y un papá.

TU  MENSAJE: Soy…


El Niño Dios, que anuncian los peces de este cuento
nos regala: bondad, generosidad, buen humor y paz.
Elementos necesarios para la mejora de la economía mundial.
Garantizado.

María del Carmen Ramos Pueyo
Sevilla Navidad 2018

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