Queridos/as participantes de las conferencias del Centro Dari, una vez más me atrevo a poner unas notas sobre la última conferencia del profesor Alarcos, Por si a alguien le viene bien recordar.
¿Qué
ética para la ecología?
LAUDATO
SI’
Lo
primero que hay que hacer es VER, analizar lo que pasa en la Casa Común. En 2º
lugar, la mirada de Jesús. El tercer capítulo: abrir vías de orientación y por
último tomar decisiones.
Lo
que cultivamos… la cultura origina residuos, son la huella de la cultura.
¿De
qué ética se trata? ¿Por qué debemos hacer algo? Esto dependerá de los argumentos que demos, por tanto
habrá diferentes éticas.
¿Qué
debo hacer? es una pregunta que todos nos hacemos.
Ética
es la moral reflexionada. Qué
elementos utiliza el Papa para la ética que nos propone.
El
primer elemento es que no se trata de una ética antropocéntrica, en la
que se trata de poner toda la realidad al servicio del ser humano, aumentado
hoy con el progreso de la técnica: hacer todo lo que podamos.
Eso
no es lo que debe ser para un cristiano, y el Papa propone la CASA COMÚN, el
hombre comparte la casa con otros seres vivientes. Es una visión humanística,
el hombre está ahí, con conciencia de lo que hay. Eso le hace responsable
porque los otros seres vivos no tienen conciencia moral luego no tienen
responsabilidad.
Habla
de una ética de responsabilidad solidaria: también entre las especies y
los demás hombres.
2º La
ética de la Encíclica es también una ética intergeneracional. El cuidado
no es sólo interindividual, sino también intergeneracional, nada de la Casa
Común me puede ser indiferente. Es una ética internacional, global.
3º Es
también una ética que pasa por el punto de partida de la fragilidad y no
sólo la del hombre sino también la de la naturaleza, la Casa. Y por ahí
introduce la justicia.
Si
los recursos son sólo para algunos eso es una cultura patológica. El Papa habla
de equidad.
Pero
qué es la justicia, el conferenciante
hace un ligero recorrido por algunas de las definiciones que se han dado en la
historia.
“Dar
a cada uno lo suyo”
En el
Derecho romano: dar a cada uno lo que diga la ley.
“Dame
lo que me merezco, o no me tratas como me merezco” Esta podía ser la
actitud del vasallo en la Edad Media, el feudal era el propietario y daba a sus
vasallos según lo que habían hecho, reconoce los méritos.
Luego
llega la Revolución Francesa: ser justo es tratar a todos por igual.
Pero esto a veces puede ser profundamente injusto. Cuando se hace eso, crece la
desigualdad.