viernes, 7 de diciembre de 2018

8 de diciembre: Beatificación de los monjes de Tibherine

                              De un “A-DIOS” a un “EN-DIOS”
                                            
8 de diciembre de 2018, beatificación de los 7 monjes de Tibhirine (Argelia)
ECLESALIA, 07/12/18.- ¡Ven, asómate, celebra con nosotros! El 8 de diciembre serán beatificados los siete monjes cistercienses de la comunidad de Tibhirine (Argelia, 1996).
Su historia se difundió por los medios a nivel mundial en el 2010 a través de la película “DE DIOSES Y HOMBRES”, y nos acercó a los sucesos que marcaban el día a día en Argelia a mediados de los años 90, y a la vida de aquella comunidad monástica junto a sus vecinos musulmanes en medio de la violencia que se había desatado.
Los monjes contemplativos viven en el silencio y habitualmente sus vidas están muy lejos de quienes vivimos en medio del mundo. ¿Qué nos ha dejado aquella pequeña comunidad de monjes cristianos inmersa en un país musulmán?
Nos han donado un testimonio de Amor que ahora se hace universal. Amor por encima de dificultades, hostilidades, injusticias, despropósitos y violencia. Un Amor que se expande en el Tiempo, con mayúsculas, porque ese Amor ni caduca ni tiene fin.
Nos han entregado el testigo para ser mensajeros de su opción personal y comunitaria, discernida durante tres largos años, hasta llegar a la comprensión común de no abandonar esa tierra y las gentes a las que amaban.
Eligieron permanecer junto a sus vecinos musulmanes compartiendo vida y riesgo. No deseaban la muerte, eso hubiera sido patológico, pero la encontraron junto con otros que también van a ser beatificados, y muchos más (imanes, creyentes musulmanes, trabajadores extranjeros, periodistas, etc.) que nos han dejado sembradas semillas de paz en el complicado mundo en que vivimos.

INMACULADOS


DIOS ESTÁ EN MARÍA Y ESTÁ EN CADA UNO DE NOSOTROS

Lc 1, 26-38
Estamos celebrando una fiesta entrañable, como todas las de María. Es una fiesta a la que podemos sacar mucho más jugo hoy que en ningún momento anterior de la historia. Si no existiera, tendríamos que inventarla. Vamos a intentar profundizar en su significado. El que me siga, intentando comprender, podrá descubrir una increíble riqueza de contenido. Os recuerdo que no escribo para que penséis como yo, sino para que os atreváis a pensar.
Un primer paso sería superar el error de confundir Inmaculada concepción con concepción virginal. La ‘Inmaculada’ hace referencia a la manera en que fue concebida María en el seno de su madre. La concepción ‘virginal’ se refiere a la manera de concebir María a su hijo Jesús. Son dos realidades completamente diferentes, y de muy diversa importancia desde el punto de vista teológico. Hoy tratamos de María totalmente pura desde su concepción.
Otra aclaración imprescindible es que ser fiel a los dogmas no es repetirlos como papagayos sin enterarnos del contenido teológico, que siempre está más allá de las palabras. En el caso que nos ocupa, hay que tener en cuenta que, aunque solo ha pasado siglo y medio de la proclamación del dogma, la manera de entender a Dios, al hombre y el pecado (sobre todo el original) ha cambiado drásticamente. Esta distinta perspectiva permite que el sentido teológico del dogma se profundice y se enriquezca.
Hoy sabemos que la grandeza del ser humano consiste en manifestar a Dios, no en su poder o en su grandeza, sino en su capacidad de darse, de amar. María es grande por su sencillez, porque acepta ser nada, separada de Dios. María no es una extraterrestre, sino una persona humana exactamente igual que cada uno de nosotros. Lo único extraordi­nario fue su fidelidad y disponibilidad, su capacidad de entrega. Toda la grandeza de María esta encerrada en una sola palabra: "FIAT". María no puso ningún obstáculo a que lo divino que había en ella se desplegara totalmente; por eso, llegó a la plenitud de lo humano. Debemos alegrarnos de que un ser humano pueda enseñarnos el camino de la plenitud, de lo divino.
¿Cómo fue posible que María alcanzara esa plenitud? Para mí, está aquí el verdadero sentido del dogma. Dentro de cada uno de nosotros, constituyendo el núcleo de nuestro ser, existe una realidad trascendente, que no puede ser contaminada. Lo divino que hay en nosotros, permanecerá siempre puro y limpio. María desplegó esta parte de su ser hasta empapar todo lo que ella era, alma y cuerpo, si queremos hablar así. Lo que celebramos es su plenitud, no un privilegio que consistiría en quitarle una mancha antes de tenerla.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Cuento de Navidad

CUENTO DE NAVIDAD 2018


 “Brincan y bailan los peces en el río
 por ver al Niño Dios nacido”
 (Villancico)



CARTA A LAS PERSONAS QUE VIVEN CON “PRISA”
Y NO CAEN EN LA CUENTA DE LAS BUENAS NOTICIAS

Sevilla Navidad 2018

Hola, soy Clara y tengo seis años.
Esta Navidad ha estado llena de sorpresas inesperadas. Os cuento.
Como el año pasado puse el Nacimiento en el salón.  El Portal,  los caminos de serrín, las figuritas del belén, un río de papel de plata, que terminaba en un mar de papel de plata.  También peces de colores y en el mar barcos.

Los peces se movían mucho y parecía que querían escaparse al mar. Yo volvía a ordenarlos. Un día los encontré en el mar escondidos entre los barcos y al día siguiente habían desaparecido y también los barcos. ¿Dónde estaban? Volví a hacer más peces y más barcos y ocurrió lo mismo, salieron al mar y desaparecieron.

La gran sorpresa fue la víspera de Navidad. El mar y el río de papel de plata estaban llenos de peces de diferentes formas y colores y los barcos llenos de mensajes. Me acerqué a un pez muy grande con unos dientes enormes y le pregunté, qué hacían en mi Nacimiento.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Noticias





ES UNA "ENSEÑANZA ECLESIAL CONSTANTE" LA QUE LOS BIENES DE LA IGLESIA "NO TIENEN UN VALOR ABSOLUTO"
El Papa insta a que las iglesias se destinen a los pobres antes que al comercio
El cierre de templos "debe ser recibido en la Iglesia no con ansiedad sino como una señal de los tiempos"
Francisco dijo que el hecho de que ciertas iglesias han dejado de ser necesarias "debe ser recibido en la Iglesia no con ansiedad sino como una señal de los tiempos que nos invita a la reflexión y nos obliga a adaptarnos"
(C.D./AP).- Es una "enseñanza eclesial constante" la que los bienes de la Iglesia "no tienen un valor absoluto", sino que "en caso de necesidad deben servir al mayor bien del ser humano y especialmente al servicio de los pobres". Lo ha recordado hoy el Papa Francisco a una conferencia sobre qué hacer con las iglesias que ya no sirven como lugares de culto, añadiendo que el cierre de templos no puede depender solo de cuestiones "técnicas o económicas".