Los desafíos
actuales y la fe del futuro.
“La Paradoja
le la fe” Pag 103, 104 ed. Sígeme A. Gesché
Nos
encontramos en un giro decisivo de la historia, pues esta expresión se ha
convertido en algo manoseado y banal… En cambio, el giro actual no solamente
nos sorprende por lo imprevisto, sino que también nos pilla a contracorriente.
De ahí nuestro desconcierto y malestar. Asistimos, en efecto, a un avance del neoliberalismo
en todos los órdenes: social, político, económico y filosófico.
Comprobamos
también un clima de sospecha respecto a las solidaridades, a un repliegue
individual, a la renuncia a ciertos compromisos sociales y finalmente (y sobre todo) a una sensación de cansancio,
casi de nerviosismo con relación a las posturas cristianas ante los problemas
del mundo, postura asumidas con tanto afecto en las últimas décadas. De ahí el
desconcierto.
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Sensación de cansancio...
ante los problemas del mundo |
…
El desconcierto procede de que parece un desmentido a las prácticas y a las
teorías que parecían haber sido unas conquistas definitivas y evidentes de la fe,
tanto en la perspectiva de la fidelidad al evangelio como en la de las
aspiraciones del mundo…
¿Cómo
reaccionar a todo esto? Yo diría, con una simple palabra-clave, que “con sangre
fría”, que quiere decir casi lo mismo que con fe.
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Desconcierto... |
Esta
misma es la reacción que hay que tener hoy: no condenar, no reprobar, no
rechazar la escucha de lo que pasa hoy sino ver lo que puede tener de positivo,
lo que esta nueva circunstancia puede enseñarnos a revisar y corregir, a qué
nos pueden llevar las nuevas tendencias. Actuar de otra forma sería ilógico. En
principio no hay ninguna razón, si queremos mantenernos fieles a la fe y a la
escucha del mundo.
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¿Cómo reaccionar ante todo esto? ... con fe |
Estamos,
pues, invitados, por el mundo y por el Espíritu de Dios, a no fallar en esta
hora, la nuestra, la de hoy.
A
mi juicio, ha sonado una hora decisiva. Hay que asumirla para poner a punto los
valores que hemos descubierto hace tan poco tiempo y, a la vez, para abordar
los nuevos que nos permitirán formar y formular nuestro proyecto cristiano cada
vez mejor.
En
los párrafos siguientes el autor aborda temas de sumo interés. Os deseamos que alguna
vez podáis permitiros el lujo de poder leer este libro tan interesante y que nos
ilumina sobre la presencia social de la fe en nuestra sociedad.
("Paradoja de la fe" pp. 103, 104 ed. Sígeme A. Gesché)
Lo tenéis en nuestra biblioteca, así como el de "Cinco razones para creer" de Serafín Béjar, de los cuales hemos extraído los textos publicados hasta hoy sobre la fe
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LA HORA DECISIVA. NUESTRA HORA, HOY |
ENTENDER
TEOLÓGICAMENTE LO QUE SUCEDE
a) ruptura o fin de las ideologías
b) crecimiento de los neoliberalismos
ENTENDER
TEOLÓGICAMENTE NUESTOS ERRORES
a) militantismo. El término “militantismo” connota cierto
fanatismo y cierta sacralización de la fe…
b) sacralización. Sacralizar es convertir una cosa que es
relativa (aunque esté mandada) en algo absoluto. Es divinizar…
c) moralización: Moralizando el problema no es como se
responde a él verdaderamente; lo que se hace es expresar el resentimiento que
provoca…
d) culpabilización o dolorismo: Es esa desenfrenada atribución
de la culpa que se complace en declararnos culpable más allá de toda medida.
Hay que denunciar con valentía que en esta autoflagelación, que no es
evangélica, se camufla un rechazo de la felicidad que resulta suicida…
e) racionalismo: Pienso aquí en nuestra tradición
católica que se ha opuesto con toda razón -esto hay que subrayarlo sin reserva-
al fideísmo y al fundamentalismo. Es preciso instaurar y salvaguardar los
derechos de la razón.
f) uso de las ciencias humanas: como instrumentaos
maravillosos de análisis y de descripción de los comportamientos humanos y no,
como disciplinas normativas…
ENTENDER
TEOLÓGICAMENTE NUESTRA RIQUEZAS
a) no fallar a nuestra hora: … es verdad que (nuestras
respuestas hoy) han de estar en constante readaptación y que siempre hay que
estar ojo avizor a las cuestiones que se vayan planteando.
b) recuperar nuestras palabras: hemos visto (cap I) que la
fe escucha al mundo pero es verdad también que el mundo escucha nuestra fe.
Además nuestras palabras son precisamente las de salvación, gracia, buena
noticia, fraternidad, Dios etc. “La palabra urgente, ardiente, olvidada, es
ésta: ‘Hombre ¡Dios es tu verdadera vida’!
“La gloria de Dios es el hombre viviente, pero la vida
del hombre es ver a Dios”
……………